Un producto cruelty free es aquel que no ha sido testeado en animales en ninguna etapa de su desarrollo. Esto incluye tanto el producto final como los ingredientes individuales que lo componen. El término, que puede traducirse como “libre de crueldad”, está asociado con el rechazo al uso de animales para evaluar la seguridad o eficacia de productos, especialmente en la industria cosmética.
Cuando un producto porta un sello cruelty free, implica que:
- Ni el producto final ni sus ingredientes fueron testeados en animales.
- La empresa no encarga pruebas en animales a terceros.
- No se vende en países que exigen ensayos en animales como requisito.
- En el caso de sellos más rigurosos, se exige trazabilidad en toda la cadena de producción.
¿Qué productos pueden ser cruelty free?
El término cruelty free se asocia principalmente con cosméticos, pero hoy en día también abarca una variedad de otros productos de uso cotidiano. Las categorías más frecuentes donde encontramos este sello incluyen:
- Cosméticos (maquillaje, cremas, protectores solares)
- Productos de higiene personal (shampoo, desodorante, pasta dental, jabones)
- Productos de limpieza para el hogar (detergentes, desinfectantes, suavizantes)
Sin embargo, que un producto sea cruelty free no implica necesariamente que sea vegano (libre de ingredientes de origen animal), ni que sea natural, orgánico o libre de tóxicos. Son criterios distintos.
¿Existe un sello oficial cruelty free?
Hoy en día es común encontrar envases con el dibujo de un conejo o frases como “no testeado en animales” que dan a entender que el producto es cruelty free. Sin embargo, no todos esos sellos son oficiales ni verificables. Algunas marcas los diseñan por su cuenta, sin pasar por un proceso de certificación real, lo que puede llevar a confusión o a prácticas de greenwashing (publicidad engañosa).
Entonces, ¿podemos confiar en esos sellos? Depende. Existen algunas organizaciones internacionales confiables que certifican productos y otorgan un sello cruelty free bajo estándares estrictos, como:
- Cruelty Free International
- PETA (People for the Ethical Treatment of Animals)
- Te Protejo
Los productos certificados por estas organizaciones sí han sido evaluados bajo criterios específicos, y sus sellos tienen respaldo. Pero si el logo de conejo no está vinculado a una certificación reconocida, no hay garantía de que el producto sea realmente libre de testeo en animales.
¿Y en Argentina?
En Argentina, aún no existe una certificación oficial nacional para productos cruelty free. Si bien algunas marcas optan por certificaciones internacionales, el panorama local está aún en desarrollo. En este contexto, desde los laboratorios que impulsamos la ciencia sin animales, el objetivo no es sólo responder a la demanda del mercado por productos cruelty free, sino transformar la forma en que evaluamos la seguridad de químicos y medicamentos. Esto requiere investigación, validación y compromiso ético, tanto por parte de científicos como de consumidores.
¿Cómo podemos contribuir?
Como consumidores:
- Informarnos sobre el trasfondo de las etiquetas
- Apoyar marcas comprometidas con el desarrollo de alternativas
Un sello cruelty free no es sólo una estrategia de marketing; puede ser una expresión de un cambio más profundo en la relación entre la ciencia, la industria y los animales. Elegir estos productos, investigar con modelos alternativos y exigir transparencia son pasos esenciales hacia un mundo donde el bienestar animal y el progreso científico vayan de la mano.